domingo, 23 de agosto de 2009

Adios

este otro Solo en youtube

A veces es difícil despedirse, llegan a tu vida personas que de alguna forma se vuelven muy importantes, aunque no los veas siempre.

Hace más de 7 años un hecho muy difícil sacudió mi vida. sentí que todo lo que creía y lo que era se había deshecho, mi familia se destruyo casi totalmente. Como la mayoría de los católicos de chocolate culpe a Dios, y creí que había hecho algo muy malo para merecer que me castigara así…siempre desee estar sola y cuando lo cumplió fue horrible.

Después entendí que Dios, sea el nombre con el que se le quiera conocer es Amor, no hay más. Dios no te castiga tus creas tu propio destino, eso lo entendí después…cuando creí que mi familia renacía cual fénix, otro hecho sacudió mi vida:
A veces idealizamos a las personas y cuando descubrimos lo crueles que son, nos destruimos y hundimos más.

Justo cuando me estaba hundiendo Dios volvió a llamarme pero de otra manera, volví a amarlo, solo a él, solo en el encontré refugio y quise darle lo mismo “amor con amor” ¿Cómo amar a alguien que no conoces? Pues yo me dedique a conocerlo, ahí fu cuando conocí a uno de los hombres más grandes que hay. Un hombre entregado a Dios, de verdad entregado a él…vivió la vida fuera de él por mucho tiempo pero al final supo cual era su destino a través de Dios y regreso a sus brazos.

Entendió [y me hizo entender] que A VECES DIOS TIENE UN PLAN DIFERENTE PARA NOSOTROS, AL QUE YA HABIAMOS PLANEADO. Y que HAY MUCHOS CAMINOS QUE NOS LLEVAN POR ESTA VIDA, PERO SIEMPRE ENCONTRAREMOS EL QUE NOS LLEVA DE REGRESO.

El padre Gonzalo fue eso para mí, un padre, en un mundo en el que me hacía falta encontrar alguien que me enseñara lecciones de vida, lecciones sobre la caridad, el perdón, la misericordia, la fe y que Dios cree en nosotros aun más de lo que a veces creemos en el.

Me enseño a ver que los milagros no siempre vienen envueltos en papeles de colores y escándalo, a veces vienen en empaque s sencillos y los colores los ponemos nosotros. Es un gran hombre que entendió que vivimos en este mundo y que hay que sobrevivir, pero que cumplió con su misión…por lo menos en mí. Además no está muriendo, se va a otra iglesia, lo extrañare aquí, pero sé que Dios me permitió aprender de él lo que tenía que aprender y aunque decir adiós es difícil quiere decir que queremos a las personas y que hay que avanzar al siguiente ciclo.

Muchos justifican su tristeza diciendo que es ingrata por irse por dinero, pero yo lo entiendo y digan lo que digan hagan lo que hagan yo encontré paz, refugio y fe. Un sacerdote revolucionario a su manera. Que Dios lo bendiga a donde sea que lo lleve el viento…o Dios.

HASTA LA PROXIMA PADRE.

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