viernes, 20 de febrero de 2009

Hacer el amor



Hacer el amor...es un acto totalmente confuso para muchos
el hacer el amor no tiene casi nada que ver con el sexo
el ser humano; el hombre, la mujer
somos seres totalmente afortunados pues podemos
amarnos mas allá del sexo.

El sexo lo realizan también los primates, los paquidermos,
los equinos y demás seres del reino animal
en el que el macho introduce su órgano sexual
en la cavidad sexual de la hembra y
derrama dentro de ella su fluido fecundador.

Hacer el amor, en cambio,
es una creación de la sensibilidad humana.
Sin ninguna finalidad práctica...
igual que la música, la poesía y la pintura.

Hacer el amor por otro lado es una manera de
fluir en el universo ser parte del movimiento de los astros
es volverte loco,dejarte llevar voluntariamente.
en la que nos permitimos expediciones larguísimas
a continentes desconocidos que todos tenemos sobre la piel y debajo de ella.
Hacer el amor es mas que dar y recibir fluidos
de viscosa consistencia y sabor agrio.
Hacer el amor es lo que lo rodea,
lo que precede y continúa.
Y se empieza mucho antes de entrar a una habitación,
muchísimo antes de ocupar una cama.


Se comienza a hacer el amor con la mirada y la voz.
Y cuando esto resulta insuficiente,
se continúa con cada una de las neuronas,
con cada nervio, con cada arteria,
con el calor de los labios,
con la ternura de las yemas de los dedos,
con la ansiedad de las uñas,
con la humedad cristalina de la punta de la lengua
y, finalmente,
se hace el amor con cada trozo de recuerdo,
con cada sístole del corazón,
con cada frustración y un poco de deseo.

Hacer el amor es utilizar el sexo
para desintegrarnos por unos momentos
y volvernos a reconstruir renovados.

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