sábado, 14 de abril de 2012

La muerte


ACTUALMENTE existe en la sociedad un sin número de miedos y de tabúes; uno de ellos es el temor a la muerte, nadie desea morir pero ¿Por qué? y peor aun; hay personas que durante todos sus días viven aterradas por el morir; sin embargo no debería existir este miedo.

Puesto que el morir es un proceso natural por el que todo ser humano debe pasar, es algo que nos acompaña y no podemos escapar de ella, las personas nacen, crecen y mueren; es el ciclo de la vida, el equilibrio que debe existir en todo. Además a todo esto, que ¿es la muerte? Es un paso, un proceso más en el ciclo del ser humano que consiste en la extinción de un ser vivo; algo que tarde o temprano tiene que ocurrir y que aunque sea doloroso para la familia de quien muere es una manera de preguntarnos qué hacemos aquí y para que morimos.

Obviamente, a la mayor parte de nosotros nos es indiferente la muerte de la mayor parte de las personas. Únicamente cuando lo vemos en la tele con bastante crudeza o muere alguien cercano tomamos conciencia de lo que es. Normalmente no pensamos en ella, hasta que ya es demasiado tarde. No solo hay que aceptarla y asumirla, sino vivir con ella y tenerla siempre presente. Mucho se ha escrito y muchos tópicos se han creado en torno a ella. Cosas como que hay que vivir la vida como si fuera nuestro último día, porque no sabemos lo que nos puede pasar. Eso es bastante cierto y también hay que tenerlo en cuenta. Pero creo que hay algo que nos afecta más que la propia muerte y es la de nuestros seres más queridos.

Depende de cada persona, de cada creencia el pensar si es el final o no; porque en temas como este eso es lo que importa, tal vez no para quien muere pero si para quien se queda. La muerte, dependiendo de la creencia de cada quien nos llevara a cierto sitio; por ejemplo, bajo nuestra creencia; mas allá puede que exista un sitio donde simplemente estas en armonía contigo, con el universo o que si no aprendiste o si no viviste como debió de ser regresas para aprender lo que falto.

Sin importar la religión que se profese, todos alguna vez hemos temido a la muerte. Ya sea por no querer dejar esta vida o por la incertidumbre de la existencia de algo más allá de ella o por pensar en quien se va a quedar a sentir nuestra muerte. Algunos sueñan con la inmortalidad y otros se limitan a no pensar mucho en estos asuntos. Incluso se le puede venerar, como se hace con la Santa Muerte. Por lo tanto, ¿cómo lo más aterrador puede ser también lo más deseado? ¿Acaso la vida puede llegar a ser peor que la muerte? Y ¿cómo podemos saber que es peor si nunca hemos estado muertos?

Eso nos lleva a la siguiente idea; el esquema que todos tenemos es que uno nace, crece y muere normalmente cuando se es anciano; ¿pero que ocurre cuando muere un niño o un adolescente? es algo diferente supongo porque todos tenemos esa idea nacer, crecer, reproducirnos y morir; y cuando se rompe ese esquema quedamos en shock, pero creo que todos estamos aquí cumpliendo un ciclo y supongo que hay quienes lo cumplen antes o que por alguna razón mueren antes es triste porque a veces creemos que "no han vivido" pero no sabemos en realidad, así que en resumen es como romper con ese esquema que tenemos muy fijo pero sucede por algo.

Ahora bien, existe también algo que rompe con ese esquema y esa es la eutanasia; la eutanasia es toda acción u omisión que, para evitar sufrimientos a los pacientes enfermos o terminales, acelera su muerte con su consentimiento. Que hay con respecto a ellos, pues considero que es decisión de ellos, pero sí creo que deben ser asesorados tanto por personas que digan "estaría bien por esto y esto" como por quien diga "no lo hagas por esto y esto" aunque creo que es cuando ya es como lo ultimo porque muchas veces, flaquean en su proceso pero si siguen podrían mejorar es una decisión extremadamente difícil pero creo que es decisión de quien va a ser el más afectado.

Entonces vamos a un punto aun mas difícil que ocurre cuando quien muere o cuando quien decide morir es un familiar; siendo honestos a todos nos dolería mucho porque son personas a las que amamos, con las que hemos pasado momentos importantes de nuestras vidas; pero en algún punto y habría que intentar que fuera pronto buscar entender y recordar que todo absolutamente todo, ocurre por algo y siempre causa algo así que es entendible el dolor de la ausencia pero hay que buscar entender que la vida sigue y que todo pasa por algo y para algo. Siempre hay que encontrar una enseñanza en las cosas que nos ocurren.

 La muerte nos rodea todo el tiempo, está llena de muerte. Cada vez que alguien cercano a nosotros muere, también lo hace una parte de nosotros. Cuando cambiamos de escuela, de casa, de auto, de computadora, de pareja o cualquier otra cosa, sucede lo mismo. Es la muerte la que se hace presente en nuestra vida.

Y es que la muerte implica un cambio de vida o de estado, entonces a que le tememos ¿Al cambio? Porque ¿quién sabe lo que pasa al morir? Nadie ha regresado para contarnos qué hay después o qué se siente morir, o creemos que lo que dice es subjetivo, supongo que no se siente nada morir, sino estar muerto. Y es que la muerte está hasta que la vida no. No se puede estar muerto y vivo a la vez. Y sin embargo podemos experimentar esos momentos de muerte de los que la vida está llena. Es como una paradoja, estar vivo y sentirnos morir por dentro. 

Entonces, ¿cómo es posible que a veces queramos morirnos? Ya alguien ha dicho que este es el más grande problema filosófico. Yo no sé si lo sea. Tampoco quiero dar una respuesta al mismo. Sólo me intriga el pensar por qué el ser humano querría privarse de la vida si es que le tiene tanto miedo a la muerte y aunque se dice que el mexicano ve a la muerte como una amiga y hasta la celebra -1 y 2 de nov.- le seguimos temiendo a lo desconocido que es eso y a los sentimientos negativos que implican perder a alguien, realmente eso es comprensible el problema empieza cuando dejamos de vivir por temer perder a alguien o por morir nosotros.

   Quizá todos hemos estado muertos de alguna forma. ¿Alguien puede recordar algo antes de haber nacido? ¿Dónde estábamos? ¿Estábamos muertos? En cierto modo sí, si tomamos en cuenta que la muerte es un cambio de estado. Entonces, ¿estamos muertos ahora? Es que si antes de nacer no éramos nada, o por lo menos no algo igual a lo que somos ahora, es porque cambiamos de estado, de “vida”. Por lo tanto, se valdría decir que estamos “muertos”. Por ende, vuelvo a cuestionarme el porqué tememos tanto a la muerte. Supongo que no nos asusta lo que ya pasó, sino lo que está por pasar.

Ahora bien, si ya hemos experimentado la muerte de alguna manera, ¿por qué no logramos comprenderla? Es irónico que todos los días experimentemos lo que se siente no ser nada y aún no lo comprendemos. Porque al dormir a veces pasa que simplemente no tenemos sueños o no los recordamos. Es un tiempo muerto en nuestras vidas. ¿Quién te garantiza que te vas a despertar? ¿Qué sientes cuando estás profundamente dormido? 

Pero la vida no sólo está llena de muerte, también lo está de amor. Y es que el amor está ligado a la muerte. Es este quién nos anima a vivir, que nos hace valorar la muerte y hasta temerle. Quizá por falta de amor es que a veces queremos estar muertos. Y definitivamente por amor es que queremos estar vivos. Ya sea amor a la pareja, al trabajo, a un pasatiempo, a la familia, al dinero o cualquier otra cosa, persona o acción. La muerte, de alguna manera, le da sentido al amor, por lo que no puede considerársele como mala. De hecho, creo que es lo más imparcial que puede “existir”. 

La muerte no es ni buena ni mala, simplemente tiene que ocurrir, todos tenemos nuestro propio punto de vista sobre ella creo que es buena si haces algo bueno de ella, como donar órganos o haber hecho sentir a muchas personas y mala si al final, todos incluso tu, te das cuenta de que en realidad no sentiste nada al vivir y no lograras nada con morir.

Sin embargo, cualquier suposición, hipótesis, duda o pregunta acerca de la muerte, no la podremos responder o confirmar hasta que la experimentemos en carne propia. Quizá nos demos cuenta de que existe algo después. Quizá no haya nada. Quizá todo esto sea un sueño del que debemos despertar. Quizá… Quizá… de lo único podemos estar seguros es que como dijo Jim Morrison “De aquí nadie sale vivo” así que ¿a que le temes?


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