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lunes, 4 de junio de 2012

Cita con una chica que dibuja





Conocer a una chica que dibuja. dibuja lo que para ella es un tesoro y tiene una colección de bolígrafos y lápices de colores dentro de su caja de cosos artísticos. Ella decide gastar su dinero en materiales de arte más que en el rimel y el maquillaje. Te guste o no, ella ve la obra maestra en ti.

Es aquella persona a la que se puede ver entretenida en su bloc de dibujo. Puede dibujar desde un paisaje imaginativo, un personaje sin historia, otro que solo encuentra forma en su mente o aquella persona con la que que quiere pasar su vida en ese mismo segundo. A ella no le importa si se ensucia las manos de carbón o grafito o pinturas o resistol.

Encontrar a esa persona que te puede pintar un retrato en un lienzo, o hacer algo que aprenderás a valorar y conservar para siempre. Es aquella persona que no necesita palabras para describir la belleza de una puesta de sol o de la manera que está feliz con cada momento. Todo lo que necesita es un espacio para dibujar sus emociones.
Esa persona que solo quiere que hables con ella. Que le preguntes acerca de su obra de arte favorita o de la mejor que ha hecho hasta ahora. Que tengas interés en lo que le gusta hacer, que intentes compartirlo con ella y que le ofrezcas algo que sabes que apreciara porque adora cada mínimo detalle.

Dibújala, aunque tu trazo sea un tanto extraño. Dáselo como un regalo para su cumpleaños o un 14 de febrero, no importa cuándo ni dónde. Sera especial porque lo hiciste pensando en ella.

Cuando conozcas a una chica que dibuja, entonces seras alguien que podrá traducir el significado de las puntas de su dedos cuando recorren el camino hasta el lienzo, donde existirá una parte de ella, donde la lista es infinita.


Traducido de : thediaryofayoungman

sábado, 4 de julio de 2009

Tlacuilos

Los tlacuilos eran hombres y mujeres hábiles en el dibujo, a quienes desde niños se les adiestraba en el conocimiento profundo de su lengua y cultura. La labor del tlacuilo se asocia, por lo tanto, con diferentes actividades, no sólo con la pictografía. El tlacuilo pintaba los códices y los murales en Mesoamérica. Conocía las diversas formas de representación, así como la mitología. Llevaban registros de la diversidad biológica. Podía trabajar en mercados y templos, según el tipo de actividad para la que se le necesitara. Eran los encargados de dibujar los códices en que los indígenas llevaban registros de toda naturaleza.

Para elaborar los códices, los tlacuilos usaban papel amate o āmatl, piel de venado o tela de algodón tejida en telar de cintura, así como tintas negra y roja para las pinturas y glifos. Y quizá, en algunos casos, papel de maguey. Los códices se guardaban, doblados a manera de biombos, en amoxcallis o casas de códices. Los tlacuilos se encontraban bajo la protección de la diosa Xochiquétzal.

Además de registrar los eventos en los códices, los mexihcas conservaban su historia en la memoria de individuos, que transmitían sus conocimientos de generación en generación. Observando un códice, a los aztecas les era posible recordar con fidelidad lo que había aprendido de memoria.

Por esta circunstancia es que el tlacuilo era "el que escribe pintando" o "el que pinta escribiendo". En un momento posterior a la conquista española, un grupo de indígenas registró en la escritura latina la información que contenían varios códices y anales históricos aztecas.

Años más tarde fray Bernardino de Sahagún inició un estudio serio sobre el mundo indígena, y sus informantes fueron sabios indígenas, provistos de códices. En ambos casos se realizó un verdadero trabajo de traducción, no sólo de una lengua a otra, sino de un sistema de registro de datos a otro. Es por esta razón que nuestro servicio de traducción ha recibido el nombre de Tlacuilo.

Después de la conquista española, un grupo de indígenas registró en escritura latina la información de varios códices y anales históricos aztecas. En el Códice Matritense de la Real Academia de la Historia, al tlahcuilo se le define así:

El pintor: la tinta negra y roja,
Artista, creador de cosas con el agua negra.
Diseña las cosas con el carbón, las dibuja,
Prepara el color negro, lo muele, lo aplica.

El buen pintor: entendido, Dios en su corazón,
Diviniza con su corazón a las cosas,
Dialoga con su propio corazón.

Conoce los colores, los aplica, sombrea;
Dibuja los pies, las caras,
Traza las sombras, logra un perfecto acabado.

Todos los colores aplican a las cosas,
Como si fuera un tolteca,
Pinta los colores de todas las flores.

El mal pintor: corazón amortajado,
Indignación de la gente, provoca fastidio,
Engañador, siempre anda engañando.

No muestra el rostro de las cosas,
Da muerte a sus colores,
Mete a las cosas en la noche.

Pinta las cosas en vano,
Sus creaciones son torpes, las hace al azar,
Desfigura el rostro de las cosas.

Acuarela


La acuarela es una pintura sobre papel o cartulina con colores diluidos en agua. Los colores utilizados son transparentes (según la cantidad de agua en la mezcla) y a veces dejan ver el fondo del papel (blanco), que actúa como otro verdadero tono.

En sus procedimientos se emplea la pintura por capas transparentes, a fin de lograr mayor brillantez y soltura en la composición que se está realizando. En la pintura china, coreana y japonesa ha sido un medio pictórico dominante, realizado frecuentemente en tonalidades monocromáticas negras o marrones.

Pero también fue utilizada por los nativos de América. Los tlacuilos mexihcas también la utilizaban para hacer los murales y los códices.

La técnica "transparente" de la acuarela implica la superposición de lavados finos y se basa en la blancura del papel para obtener sus efectos y los toques de luz. A medida que se superponen más lavados el color se hace más profundo. El color de la acuarela se puede modificar añadiendo o quitando agua, usando pinceles, esponjas o trapos.

La acuarela nos da muchas posibilidades... la técnica del lavado nos permite crear degradados o lavados uniformes, incluso superposición de colores. Con la técnica húmedo sobre húmedo pintamos con la acuarela sobre el soporte ya humedecido, que nos da un efecto diferente. También podemos realizar lavados del pigmento una vez seco, dependiendo del papel, del pigmento y la temperatura del agua.

La limpieza con esponja u otro elemento absorbente, el raspado, son algunos ejemplos de las amplias posibilidades que ofrece la acuarela.

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